INFORME EJECUTIVO CON DIAGNÓSTICO, ESTRATEGIAS, IMPLEMENTACIÓN Y EVALUACIÓN DE UN HOSPITAL PRIVADO. ACTIVIDAD 3

 





GESTION DE RIESGO

DOCTORADO

 

 

GESTIÓN DE RIESGOS FINANCIEROS

CURSO

 

 

PLAN DE GESTIÓN INTEGRAL DE RIESGOS PARA UNA ORGANIZACIÓN FINAICIERA MEXICANA.

INFORME EJECUTIVO CON DIAGNÓSTICO, ESTRATEGIAS, IMPLEMENTACIÓN Y EVALUACIÓN DE UN HOSPITAL PRIVADO.

ACTIVIDAD 3

 

 

 

María Jesús Morales Velázquez

Actora

 

 

 

 

 

 

 

FEBRERO DEL 2026.

 

 

PLAN DE GESTIÓN INTEGRAL DE RIESGOS PARA UNA ORGANIZACIÓN FINAICIERA MEXICANA.

INFORME EJECUTIVO CON DIAGNÓSTICO, ESTRATEGIAS, IMPLEMENTACIÓN Y EVALUACIÓN DE UN HOSPITAL PRIVADO

 

 

Antecedente.

 

     Finalizando la Segunda Guerra Mundial, los países implicados tuvieron la necesidad de implementar nuevos mecanismos institucionales que les permitieran conquistar una recuperación económica y social en sus respectivos ámbitos territoriales, por lo que para racionar sus recursos debían acudir a procesos de planeación que la ciencia económica había establecido para el sector privado; de esta manera, en Europa, Japón y Estados Unidos comenzó a institucionalizarse la administración, la gestión y el control interno en las actividades gubernamentales, con la finalidad de establecer metas específicas para la consecución de los anhelos sociales y racionalizar los recursos públicos, para hacer más efectivas las políticas públicas mediante el seguimiento y la evaluación oportuna de riesgos que pudiesen evitar el cambio de paradigma social que pretendían conquistar.

     Debido a lo anterior alrededor del mundo nacieron diversos modelos para la eficiencia administrativa. En la década de los 80 diversos países desarrollados pusieron en marcha una serie de acciones, con el fin de definir el nuevo marco conceptual del control interno, que integrara las diversas definiciones y conceptos que habían sido utilizados, con el objetivo de que las organizaciones públicas y privadas, las auditorías internas o externas, así como los diferentes niveles legislativos y académicos dispusieran de un marco conceptual común, con una visión integradora que pudiera satisfacer las demandas de todos los sectores involucrados con este concepto.

     Lo cual género que los gobiernos asumieron las prácticas que empleaba la iniciativa privada para mejorar sus procesos y buscar la calidad total en sus servicios o productos. De esta manera, surgieron los principios de Buen Gobierno, con los cuales se pretende que cada nivel gubernamental aplique los criterios de apertura, participación, responsabilidad, eficacia y coherencia para resolver las problemáticas más relevantes de la comunidad. A partir de todo esto, la gestión y la evaluación de las políticas públicas representa un tipo de control político-democrático, que deriva de un modelo de gestión pública cuyo objetivo es el de generar eficiencia en el sector público. En ese orden de ideas, se reconoció la importancia de establecer procesos que tuvieran como objeto proporcionar seguridad razonable a la consecución de los objetivos institucionales y la salvaguarda de los recursos públicos, así como para prevenir la corrupción, dando origen a modelos de gestión para la eficiencia administrativa estructurados bajo procesos de planeación estratégica, mejora continua y calidad total.

     Es asi, que tanto la iniciativa privada como las administraciones públicas adoptaron, como parte de las funciones gerenciales, la planeación estratégica, una herramienta de gestión que permite la toma de decisiones en las organizaciones con respecto a las actividades que deben realizar para lograr su visión y misión institucional, logrando la mayor eficiencia, eficacia y calidad en los servicios que deben proveer. Por tanto, la planeación estratégica consiste en un ejercicio de formulación y establecimiento de objetivos de carácter prioritario y sus respectivas estrategias para alcanzarlos, a partir de un diagnóstico previo de la situación en la que se encuentra la institución. Con esta planeación, los órganos corporativos y de gobierno pueden definir objetivos estratégicos, indicadores de medición y metas institucionales que constituyen el marco de sus respectivos programas operativos, que son la base para la integración de sus presupuestos anuales.

     Ahora bien, como parte de las funciones gerenciales que deben desarrollar las empresas y los órganos de la administración pública, se encuentra la de administrar sus respectivos recursos financieros con base en una planeación estratégica que les permita observar y evaluar su desempeño, para establecer políticas o criterios, con el objetivo de distribuir de mejor manera los recursos financieros y cumplir con sus objetivos institucionales, así como prevalecer y crecer operativamente, pues como se ha mencionado, esta herramienta contribuye a la efectiva toma de decisiones en los diferentes niveles de decisión, tanto corporativo como gubernamental.

 

     En la iniciativa privada y en la administración pública existen procesos de gestión financiera cuyos objetivos son similares, pero con fines distintos, pues mientras las corporaciones buscan un fin de lucro, las instituciones públicas buscan prestar un servicio de índole social o asistencial. Los servicios de salud pueden ser prestados por instituciones privadas o públicas cuyo objetivo es otorgar atención médica a sus usuarios, pero su finalidad es distinta, pues las primeras buscan un fin pecuniario, mientras que las otras pretenden resolver la necesidad de asistencia médica en la población.

     Sin importar el sector al que pertenezcan, las Unidades o Centros de Salud, por su naturaleza requieren que su infraestructura, recursos materiales, humanos y financieros sean administrados adecuadamente para garantizar su prevalencia y crecimiento. Lo anterior, se puede lograr a través de la gestión financiera como parte de la planeación estratégica que toda institución debe emplear para el logro de sus objetivos y metas.

En el caso de las instituciones privadas, la gestión financiera es efectuada por el administrador único o gerente de la empresa o corporación, quien ejerce las actividades de alta dirección (planeación) y, mediante una estructura administrativa, realiza el control de la gestión y de las actividades propias de la planeación estratégica implementada en la Unidad o Centro de Salud que administra la empresa.

 

Introducción.

 

     La estructura administrativa y sustantiva de un hospital privado es determinado por el Consejo de Administración, con base en la propuesta que presente el director o gerente general de la empresa. Esta estructura está basada en los requerimientos inherentes a la naturaleza de los servicios médicos que pretendan prestar a los usuarios. Asimismo, el gerente o director general formula un presupuesto anual con base en los resultados que se obtuvieron en los Ejercicios Fiscales anteriores, es decir, respecto a los ingresos y egresos que se muestran en el estado financiero de la empresa, de manera que se determinen recortes o mayores inversiones en un área sustantiva o administrativa en específico.

 

     Las Unidades y Centros de Salud de la administración pública tienen diversos niveles gerenciales, pues de conformidad con el contexto jurídico aplicable, su presupuesto depende de los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo, del Programa Operativo Anual de la Dependencia a la que se encuentran sectorizados y del Programa Sectorial definido por el Titular del Poder Ejecutivo. De tal manera que, tanto la Dependencia o Entidad Paraestatal a la que se hayan adscritos, como la administración de los propios centros y unidades, realizan actividades de gestión financiera, con enfoques distintos pero objetivos comunes. En este caso, el proceso de planificación estratégica es la base de la construcción de una efectiva gestión financiera, pues los gerentes de los centros y unidades deben tener una visión prospectiva para programar los planes operativos, así como los recursos necesarios y suficientes que permitan garantizar la prevalencia del centro o unidad y su respectivo crecimiento, de acuerdo con las prioridades que establecen el marco jurídico, el Plan Nacional de Desarrollo y los Programas Sectoriales.

 

     En México, la planeación estratégica y la gestión financiera se encuentran debidamente institucionalizadas en la prestación de los servicios públicos de salud, mediante la Ley de Planeación (Unión, 2018), “que establece la responsabilidad del Ejecutivo Federal, a través de sus dependencias y entidades paraestatales, de integrar el Sistema Nacional de Planeación Democrática para realizar la planeación nacional, con base en la ordenación racional y sistemática de acciones que persiguen la transformación de la realidad del país, de conformidad con las normas, principios y objetivos que la propia Constitución y que las leyes establecen”. La Ley General de Contabilidad Gubernamental (Union, 2018) “tiene por objeto establecer los criterios generales que rigen la contabilidad gubernamental y la emisión de información financiera de los entes públicos, federales, locales y municipales, con el fin de lograr su adecuada armonización”.

     En consecuencia, la planeación estratégica de los Centros y Unidades de Salud públicos se encuentra delimitada por los objetivos, metas, estrategias y prioridades que establece el Plan Nacional de Desarrollo y los Programas Sectoriales que les son aplicables, de manera que la programación, asignación y ejercicio de su respectivo presupuesto están vinculados con las técnicas que sustentan los sistemas de contabilidad gubernamental. Cabe señalar que en México, los Centros, Unidades o Institutos de Salud son conformados bajo la figura de Órganos Desconcentrados u Órganos Descentralizados, los primeros son considerados por los artículos 1, 3 y 17 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal (Unión, Diario Oficial de la Federación, 2023), como órganos administrativos que están jerárquicamente subordinados a una dependencia, en este caso se encuentra la Secretaría de Salud, y tienen facultades específicas para resolver problemáticas en materia de salud y dentro del ámbito territorial que se determine en cada caso, de conformidad con las disposiciones legales aplicables. Los Órganos Descentralizados son definidos por los artículos 2 y 11 de la Ley Federal de Entidades Paraestatales (Unión, Diario Oficial de la Federación, 2018), como personas jurídicas creadas mediante una ley o decreto del poder ejecutivo federal, cuyo objeto es la realización de una actividad correspondiente a un área estratégica o prioritaria para el Estado, la prestación de un servicio público o social, o la obtención o aplicación de recursos para fines de asistencia o seguridad social; un ejemplo de estos órganos es el Instituto Mexicano del Seguro Social.

 

     El Hospital Juárez de México, el cual fue creado mediante Decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación con fecha 26 de enero de 2005 (México, 2016), como organismo descentralizado de la Administración Pública Federal, con personalidad jurídica y patrimonio propio, sectorizado a la Secretaría de Salud. De conformidad con su Estatuto Orgánico (México, 2016), “este hospital tiene por objetivo primordial la atención médica de calidad, proporcionando servicios de hospitalización y consulta de alta especialidad, así como la generación de investigación científica, formación y capacitación de recursos humanos calificados para brindar apoyo al Sistema Nacional de Salud”. Para el logro de sus objetivos tiene dentro de su competencia planear, programar, presupuestar, instrumentar la información, evaluar, controlar y desarrollar la organización de las acciones e instrumentos necesarios, así como desarrollar e instrumentar los programas, acciones legales y mecanismos innovadores necesarios para preservar, generar e incrementar los recursos que integran el patrimonio del hospital. Todas estas actividades pertenecen a la “gestión financiera”.

     Para el cumplimiento de su objetivo y para el desempeño de sus atribuciones de gestión financiera, este hospital cuenta con los siguientes órganos de Gobierno:

 

Junta de Gobierno. Es el órgano supremo del hospital y tiene a su cargo la determinación de sus políticas y normas estratégicas, así como la supervisión y el control general de sus actividades; por tanto, dentro de sus atribuciones se encuentran las de determinar, en congruencia con los programas sectorial, especiales y regionales del Sistema Nacional de Salud, las políticas públicas del hospital y definir las prioridades a las que debe sujetarse en materia de prestación de servicios, investigación, desarrollo tecnológico, productividad, calidad, transparencia y administración general; aprobar los programas, presupuestos e informes o hacer modificaciones de éstos que, conforme a la normatividad aplicable le presente el Director General del hospital; y aprobar el Estatuto Orgánico del hospital, el Manual de Organización Específico y de Procedimientos, así como las modificaciones respetivas, determinando sus estructuras y funciones esenciales desde los niveles de Dirección de Área hasta las Subdirecciones.

 

Dirección General. Es el servidor público que ejecuta las decisiones de la Junta de Gobierno e instrumenta las políticas, normas, estructuras, recursos, sistemas y procesos que la Junta determine, de conformidad con la legislación y normatividad vigente; por tal motivo, efectúa la gestión financiera mediante la instrumentación y supervisión de los planes, programas, presupuestos, informes y organización del hospital, que se vinculan con sus objetivos, integración y funcionamiento. También realiza el ejercicio de las facultades de dominio, administración, pleitos y cobranza, además de todos aquellos poderes generales y especiales que le competen para administrar el hospital.

     De conformidad con el Estatuto Orgánico del Hospital Juárez de México (México, 2016) y en virtud de sus objetivos institucionales, el hospital debe desarrollar los siguientes servicios:

Servicios sustantivos. Corresponden a las áreas de consulta externa, enfermería, cardiología, dermatología, endocrinología, gastroenterología, medicina interna, nefrología, neumología e inhaloterapia; neurología, neurofisiología, alergia e inmunología; geriatría, preconsulta, hematología, reumatología, salud mental, psiquiatría, radiodiagnóstico e imagen; medicina física y rehabilitación; laboratorio clínico, banco de sangre, anatomía patológica, medicina nuclear, unidad de vigilancia epidemiológica hospitalaria, toxicología, farmacia hospitalaria, angiología, cirugía general, cirugía cardiovascular y torácica; neurocirugía, oftalmología, oncología, ortopedia y traumatología; otorrinolaringología, cirugía plástica y reconstructiva; urología, cirugía maxilofacial, quirófanos, trasplantes, anestesiología, endoscopía, ginecología, obstetricia, biología de la reproducción humana, neonatología, medicina pediátrica, terapia intensiva, cirugía pediátrica, urgencias pediátricas, urgencias adultos, cuidados intensivos, cuidados coronarios, unidad de hemodinamia, hospitalización, nutrición hospitalaria, trabajo social, archivo clínico, admisión hospitalaria, informes y hospitalidad; pregrado, posgrado, educación continua, escuela de enfermería, centro de capacitación administrativa y desarrollo; división de investigación, investigaciones en enfermedades metabólicas y endócrinas; investigación en genética y cáncer; investigación en inmunidad e inflamación; investigación de microbiología y toxicología; laboratorio de histocompatibilidad y laboratorio de microbiología y alergia. Los servicios sustantivos se deben conformar por las siguientes direcciones:

a)     Dirección Médica. Dirige las actividades de tipo médico, asistencial y auxiliar del hospital. Con respecto a la gerencia financiera y a consideración del Director General, presenta los métodos y procedimientos técnicos específicos de esta área y los que convengan administrativamente en función de la eficiencia y eficacia de la prestación de los servicios de salud institucionales.

b)     Dirección de Investigación y Enseñanza. Dirige las actividades correspondientes a la enseñanza, investigación y capacitación del área médica del hospital, de acuerdo con las normas y lineamientos emitidos por el director general. Su interacción con la gestión financiera versa en la planeación que debe realizar para el desarrollo de la enseñanza de pregrado, posgrado e investigación para que el hospital mantenga un nivel académico eficiente y de prestigio.

Servicios Administrativos. Corresponden a las áreas de administración de operación y control de servicios personales; relaciones laborales, sistemas de nómina, abastecimiento, servicios generales, almacenes e inventarios; contabilidad, integración presupuestal, tesorería, mantenimiento biomédico, mantenimiento, análisis de costos, proyectos de inversión, centro de integración informática médica e innovación tecnológica; calidad y apoyo a la atención; comunicación social, análisis de procesos y transparencia; estadística y evaluación del desempeño institucional. Los servicios administrativos se deben conformar por las siguientes direcciones y unidad jurídica:

a)     Dirección de planeación estratégica. Colabora en la planeación y evaluación de las actividades de las diferentes áreas sustantivas y administrativas del hospital, a efecto de apoyar la función directiva en la toma de decisiones. Pero su mayor aportación a la gestión financiera del hospital consiste en formular, en coordinación con la Dirección de Administración, las estrategias que permiten fortalecer las fuentes de ingresos propios, para su consideración por la Dirección General y la Junta de Gobierno en la aprobación del presupuesto anual. También se encarga de compilar y analizar la información de los procesos de las áreas sustantivas y administrativas del hospital, así como preparar los informes respectivos y someterlos a consideración de la Dirección General.

b)     Dirección de Administración. Para efectos de la gestión financiera del hospital, coordina y vigila la implementación de las políticas para el proceso interno de programación presupuestal y contabilidad del hospital, de conformidad con la normatividad vigente, para posteriormente someter a consideración de la Dirección General el anteproyecto del presupuesto anual y su envío a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a través de la Coordinadora del Sector Salud para su autorización. Coordina y supervisa los procesos de administración de recursos humanos, materiales, financieros y de mantenimiento; asimismo, promueve y coordina los programas y acciones vinculados con la preservación e incremento del patrimonio institucional. Cabe señalar que esta Dirección cuenta con las siguientes subdirecciones que intervienen en la gestión financiera:

o   Subdirección de Recursos Humanos. Vigila y supervisa el registro y control del presupuesto, apegado a las políticas de racionalidad y disciplina presupuestal, respecto al área de operación y control de servicios personales, relaciones laborales y sistemas de nómina del hospital.

o   Subdirección de Recursos Financieros. Colabora con la Dirección en la formulación y aprobación del anteproyecto del presupuesto anual del hospital para gasto corriente e inversión física. Coordina, supervisa y evalúa las actividades del Área de Tesorería, Contabilidad e Integración Presupuestal, para garantizar que la información contable-presupuestal y de inversión sea elaborada de acuerdo con la normatividad que emita el Consejo Nacional de Armonización Contable (CONAC) y otras disposiciones normativas aplicables. También establece las medidas de control interno para que se garantice la sujeción al monto autorizado de los programas y partidas presupuestales, que permitan el manejo eficiente de los recursos financieros, la reducción de riesgos de errores por afectaciones incorrectas del gasto e ineficacia en el ejercicio presupuestal en materia de racionalidad, austeridad y disciplina presupuestal, vigilando el cumplimiento de las disposiciones enmarcadas en la normatividad aplicable.

o   Subdirección de Recursos Materiales y Servicios. Coordina y supervisa el funcionamiento de los procesos operativos, las actividades del Área de Abastecimiento, Servicios Generales y Almacenes e Inventarios. Integra los programas anuales de adquisiciones, arrendamientos y servicios del hospital. Coordina y supervisa la realización de los procedimientos de contratación de adquisiciones, arrendamientos y servicios, a fin de satisfacer las necesidades de las áreas usuarias requirentes, en cumplimiento del marco normativo aplicable.

o   Subdirección de Conservación y Mantenimiento. Programa, coordina y supervisa el gasto del presupuesto anual, relativo a la conservación de la infraestructura, mantenimiento instrumental y equipo médico del hospital para su debida aplicación. Coordina, supervisa y evalúa las actividades del Departamento de Mantenimiento y del Departamento de Mantenimiento Biomédico. Aplica las medidas necesarias a la infraestructura física, instalaciones electromecánicas, equipo fijo, móvil, instrumental y herramientas, para dar continuidad con el suministro a todas las instalaciones que son utilizadas en los servicios de esta unidad médica, de manera óptima y eficaz.

c)     Unidad Jurídica. Para efectos de la gestión financiera propone los criterios jurídicos de interpretación y aplicación administrativa de las normas que rigen las actividades del hospital. Asesora y resuelve las consultas que le formulan las áreas de la institución.

 

     Ahora bien, la gestión financiera en las instituciones de salud se enfrenta a varios retos como la prevalencia y ampliación de los servicios, la necesidad de generar alternativas de financiamiento, evaluar la efectividad de las áreas que prestan los servicios y la identificación de riesgos institucionales de carácter financiero que impiden la consecución de los objetivos institucionales. Por tal motivo, el gerente financiero debe efectuar un Diagnóstico Situacional que le permita identificar los riesgos financieros que impiden distribuir eficiente y eficazmente los recursos económicos, y los riesgos operativos que causan gastos innecesarios; asimismo, debe elaborar el presupuesto de egresos basado en resultados y soportado en un Plan de Trabajo, que pugne por la mejora continua y la calidad total de los servicios que presta la institución. Para tales fines, es importante que el gerente financiero desarrolle una planeación estratégica financiera que mitigue o erradique los factores que impiden la prevalencia y crecimiento de la institución. En los siguientes temas de la Unidad se abordará sobre las estrategias financieras.

 

     La gestión financiera es parte de la planeación estratégica que efectúan tanto las instituciones privadas de salud, como las públicas para lograr sus objetivos institucionales, mediante estándares de mejora continua y calidad total en la prestación de sus servicios, para lograr su prevalencia y crecimiento. También es importante conocer las cualidades jurídicas y responsabilidades que los sectores privado y público tienen con respecto a la gestión financiera de los centros y unidades de salud. El sector privado toma decisiones de carácter corporativo y se basa en normas generales de contabilidad, mientras tanto, el sector público tiene procedimientos normativos más complejos y complementarios que deben desarrollarse de forma cronológica, permanente y en coordinación con otras unidades de salud.

 

Definición.

 

Alfonso Ortega Castro, en su obra Introducción a las Finanzas (Ortega, 2008), define la administración financiera como aquella disciplina que, mediante el auxilio de obras de la contabilidad, el derecho y la economía, trata de optimizar el manejo de los recursos humanos y materiales de una organización, de tal suerte que sin comprometer su libre administración y desarrollo futuros, obtenga un beneficio máximo y equilibrado para los socios, en el caso de la iniciativa privada, y la sociedad para la administración pública. Guadalupe Ochoa Setzer, en su libro Administración Financiera (Setzer, 2003), considera que las finanzas son la rama de la economía que se relaciona con el estudio de las actividades de inversión, tanto en activos reales como en activos financieros, y con la administración de los mismos. En conclusión, se puede decir que a través de las finanzas se pueden establecer actividades, procesos, técnicas y criterios a efecto de que una institución eficientice la obtención de recursos y optimice el uso de ellos; por lo tanto, abarca tres áreas importantes que son: la gestión financiera o empleo eficiente de los recursos financieros, los mercados financieros o conversión de ahorros en inversión, y la inversión financiera o adquisición y asignación eficiente de los recursos financieros.





El tema del objetivo o función de la gestión financiera, desde el punto de vista de una empresa privada, la meta sería aumentar el valor de la empresa, que es el propósito del propietario o de los inversionistas. El objetivo de la gestión financiera en una institución de salud privada estriba en generar un superávit con respecto a los activos financieros y evitar, a toda costa, el déficit que puede ocasionar una mala planeación financiera o el desperdicio de los recursos materiales, humanos y económicos que provocarían pérdidas a la institución y con ello mermar la calidad de sus servicios médicos u hospitalarios. En ese sentido, existen cuatro objetivos fundamentales de toda organización privada de salud:

 

o   Maximizar la rentabilidad de la inversión

o   Generar mayor valor agregado al colaborador

o   Elevar el nivel de satisfacción para los clientes

o   Incrementar la participación en el mercado

 

     Demostrando que el objetivo de las instituciones de salud privadas radica en la obtención de mayores ingresos, mediante el control de los gastos de operación, de manera que se genere la relación costo-beneficio en favor de la tesorería del gobierno corporativo (propietario-accionistas).

 

     En cuanto al objetivo de una institución de salud pública, la gestión financiera obedece a un interés social y no pecuniario, es decir, que su objetivo deviene de la planeación del desarrollo nacional y los respectivos programas sectoriales, por lo que sus actividades financieras deben centrarse a garantizar la prevalencia y crecimiento de la propia institución y los servicios que presta, mediante la optimización del presupuesto que se le asigne anualmente por el Poder Ejecutivo, y pugnando para que los recursos le permitan conquistar los objetivos institucionales del centro o unidad de salud.

 

     Con respecto a lo anterior, el artículo 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (Unión, Dario Oficial de la Federación, 1917), “establece el derecho de toda persona a la protección de la salud, por lo que el Estado Mexicano constituyó el Sistema Nacional de Salud para conformar, en el país, una Red de Atención Médica basada en una planeación interinstitucional de largo plazo y con el compromiso, solidaridad y corresponsabilidad de las instituciones de salud y los diferentes grupos poblacionales”. El Plan Nacional de Desarrollo (Republica, 2013-2018) establece las siguientes líneas de acción: “asegurar el acceso a los servicios de salud, garantizando el acceso y la calidad de los servicios de salud a los mexicanos, con independencia de su condición social o laboral; desarrollar instrumentos necesarios para lograr una integración funcional y efectiva de las distintas instituciones que integran el Sistema Nacional de Salud; contribuir a la consolidación de los instrumentos y políticas necesarias para una integración efectiva del Sistema Nacional de Salud; garantizar la oportunidad, calidad, seguridad y eficiencia de los insumos y servicios para la salud; mejorar la atención de la salud a la población en situación de vulnerabilidad, impulsando un enfoque multicultural de salud en el diseño y operación de programas y acciones dirigidos a la población; preparar al Sistema Nacional de Salud para que el usuario seleccione a su prestador de servicios de salud; instrumentar mecanismos que permitan homologar la calidad técnica e interpersonal de los servicios de salud; desarrollar y fortalecer la infraestructura de los sistemas de salud y seguridad social públicos; entre otras”.

     El Programa Sectorial de Salud (Republica, 2013-2018), establece los siguientes objetivos institucionales respecto al sector salud:

 

o   Consolidar las acciones de protección, promoción de la salud y prevención de enfermedades.

o   Asegurar el acceso efectivo a servicios de salud con calidad

o   Reducir los riesgos que afectan la salud de la población en cualquier actividad de su vida.

o   Cerrar las brechas existentes en salud entre diferentes grupos sociales y regiones del país.

o   Asegurar la generación y el uso efectivo de los recursos en salud

o   Avanzar en la construcción del Sistema Nacional de Salud Universal bajo la rectoría de la Secretaría de Salud.

 

 

     Los objetivos mencionados están relacionados transversalmente con la calidad de la atención de las instituciones públicas de salud, la cual debe responder las siguientes seis dimensiones:




Diagnostico

 

      El diagnóstico situacional es una estrategia que permite, al gestor financiero de una institución de salud privada o pública, identificar los riesgos financieros que impiden la consecución de los objetivos y metas institucionales. Con el diagnóstico situacional es posible identificar los factores internos y externos que originan los riesgos financieros, así como la posibilidad de su materialización, impacto y prioridad.

    A partir del diagnóstico situacional, el gestor tiene la oportunidad de administrar los riesgos internos y externos, de manera que diseñe e implemente acciones de control para mitigarlos, transferirlos o aceptarlos en virtud de su nivel de impacto y ocurrencia en cada proceso y actividad financiera de la institución.




El término riesgo tiene distintas definiciones, sin embargo, para efectos de esta asignatura se retoma la que otorgan el Marco Integrado de Control Interno (Federación, 2014) el Acuerdo por el que se Emiten las Disposiciones y el Manual Administrativo de Aplicación General en Materia de Control Interno (Pública, 2016), el Marco Integrado de Control Interno (Federación, 2014) y la Guía de Autoevaluación de Riesgos en el Sector

Público (Federación, Guía de Autoevaluación de Riesgos, Sector Publico, s.f.), pues el Modelo COSO es aplicado también a las instituciones privadas; por lo anterior, el concepto riesgo se define como el evento adverso e incierto, externo o interno que, derivado de la combinación de su posibilidad de ocurrencia y de impacto podría obstaculizar o impedir el logro de las metas y objetivos institucionales.

     Arturo Morales Castro y José Antonio Morales Castro, mencionan en su obra Planeación financiera (Castro, 2014), “que el riesgo financiero puede ser definido como la volatilidad de los flujos financieros, generalmente derivada del cambio del valor (precio) de los activos o los pasivos, así como cualquier desviación del resultado esperado, siempre que conlleve una pérdida, pues en caso contrario no sería un riesgo. El riesgo suele entenderse como la probabilidad de enfrentar pérdidas o la dispersión de resultados inesperados ocasionados por movimientos en las variables financieras. En el marco de lo anterior, la doctrina financiera contempla que en toda actividad financiera nacional e internacional existen los siguientes tipos de riesgos”:

 


De conformidad con la metodología que se debe utilizar para la elaboración del diagnóstico situacional, los riesgos financieros generalmente se clasifican con base en los factores que los originan y en la probabilidad de obtener rendimientos distintos a los esperados por la administración, debido a los movimientos en las variables financieras.

Gary L. Gastineau identifica los siguientes tipos de riesgos financieros:


Es importante señalar que la Administración de Riesgos Institucionales, en el marco del Control Interno, se desarrolla a partir de cinco etapas mínimas:

 

o   Etapa I. Evaluación de riesgos. Consiste en la identificación de riesgos que influirán en el cumplimiento de los objetivos, estrategias y metas institucionales,

o   mediante una valoración inicial de riesgos sin controles, para descomponer los riesgos en factores y poder medir sus efectos.

o   Etapa II. Evaluación de controles. Estudia los controles idóneos para cada factor de riesgo identificado, para conformar un modelo explicativo sobre los efectos producidos por el riesgo y que contemple las acciones pertinentes para cumplir los objetivos institucionales. Cabe señalar que, un factor de riesgo es toda circunstancia o situación que aumenta las probabilidades de que llegue a materializarse un riesgo en una organización

o   Etapa III. Valoración final de riesgos con respecto a los controles. Con la etapa anterior, se conforma un modelo de valoración final, en el que se concentran los riesgos identificados y sus respectivos controles para mitigarlos, controlarlos o erradicarlos.

o   Etapa IV. Mapa de riesgos institucional. A través de esta etapa se jerarquizan y priorizan las acciones requeridas para cumplir con los objetivos y metas institucionales ante los riesgos que pueden provocar el incumplimiento.

o   Etapa V. Definición de estrategias y acciones para su implementación. Finalmente, se desarrolla un Programa de Trabajo de Administración de Riesgos (PTAR), cuyo objetivo es contribuir al logro de los objetivos y metas institucionales, mediante estrategias encaminadas a evitar, reducir, asumir, transferir y explotar los riesgos identificados; con apego a la normatividad aplicable.

 

     Ahora bien, a través de las acciones de control, los gerentes financieros buscan: mitigar el riesgo que implica determinar acciones para erradicarlos; transferir el riesgo que consiste en enviar a otra persona el riesgo, ya sea mediante protección, aseguramiento y diversificación; asumir el riesgo, que versa en tomar la decisión de aceptar el riesgo en virtud de su baja probabilidad de ocurrencia y su débil impacto financiero.

 

Estrategias.

 

     Las estrategias financieras permiten crear una posición competitiva favorable en las instituciones de salud públicas y privadas, pues a través de ellas el gerente financiero pretende establecer una posición provechosa y sostenible ante los factores de competencia, mejora continua y calidad total en la prestación de sus servicios. Por tal motivo, la administración debe formular un diagnóstico situacional que le permita examinar el contexto financiero de la institución y pueda identificar los riesgos financieros interno y externo que impiden el cumplimiento de los objetivos institucionales.

     El objetivo de las estrategias financieras, desde un aspecto funcional, busca abarcar un conjunto de áreas claves que son identificadas mediante el diagnóstico situacional que se haya realizado previamente en una institución de salud; de ésta manera, se puede establecer que la selección e implementación de las estrategias financieras obedece a las características, objetivos y estructura de la institución de que se trate, así como del mercado (en el caso de las empresas) o las necesidades de la población beneficiada (en el caso de las instituciones públicas). En el contexto de lo anterior, las estrategias financieras deben estar correlacionadas con los objetivos estratégicos de las instituciones y desarrolladas de forma sistémica a través de actividades que permitan lograr resultados favorables en la consecución de los objetivos, las metas y la visión de la institución.

     Conforme a todo lo que se ha mencionado, una estrategia financiera es la evaluación de los procesos internos de la institución de salud, la cual permite recolectar datos para conformar una idea sobre los factores que causan el debilitamiento financiero y encontrar las soluciones idóneas para hacer que la organización sea competitiva y alcance un desarrollo sostenible en sus respectivos activos. Las instituciones privadas de salud buscan establecer estrategias financieras que les permita garantizar una salud financiera favorable que, a su vez, las haga rentables.

     A continuación, se mencionan algunos métodos para efectuar un análisis financiero, que permite ejecutar, a toda institución de salud, una planeación financiera, mediante la identificación de los factores que impiden su rentabilidad y prevalencia:

 

o   Diagnóstico situacional. Mediante este diagnóstico es posible medir el cumplimiento de los objetivos estratégicos y financieros de la institución de salud, así como evaluar las estrategias que se fijaron previamente, edificando un marco de referencia que permitirá, al gestor financiero, identificar los factores que impiden el crecimiento financiero de la organización y la ocurrencia con la que se materializan, abriendo paso a una planeación financiera efectiva, eficiente y óptima.

 

o   Modelo COSO. El Marco de referencia internacional del Comité de Patrocinadores de la Comisión Treadway (COSO, por sus siglas en inglés: Committee of Sponsoring Organizations of the Treadway Commission), es un instrumento que permite, a las instituciones privadas y públicas, desarrollar y mantener de manera eficiente y efectiva, sistemas de control interno que puedan aumentar la probabilidad de cumplimiento de los objetivos institucionales y adaptarse a los cambios de su entorno operativo y de negocio. Las empresas de salud asumen esta estrategia mediante el Marco Integrado de Control Interno-COSO, que comúnmente se conoce como COSO III, cuya aplicación es de carácter internacional. Mientras que las instituciones de salud pública en México, por mandato de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal (Unión, Diario Oficial de la Federación, 2023) y el Acuerdo por el que se Emiten las Disposiciones y el Manual Administrativo de Aplicación General en Materia de Control Interno (Pública, 2016) tanto las dependencias como las entidades paraestatales del Poder Ejecutivo Federal, deben implementar el Marco Integrado de Control Interno (Federación, Auditoria Especial de Tecnologias de la Informacion, Comunicación y Control, 2014). Este mecanismo permite a ambos sectores administrar los riesgos institucionales, dentro de los cuales están los financieros, mediante la definición de objetivos estratégicos, la identificación de los factores de riesgo y su posibilidad de materialización, la evaluación del impacto y los efectos de los riesgos identificados, el diseño de actividades de control de los riesgos y la puesta en operación de las mismas mediante el Programa de Trabajo de Administración de Riesgos que debe emitirse de forma anual.

 

o   Análisis FODA. El análisis FODA es una herramienta analítica que permite, a las instituciones, recolectar y procesar información sobre sus procesos internos, para examinar sus fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas. A través de este tipo de análisis, el gestor financiero puede examinar la interacción entre las características particulares de la institución y el entorno en el cual compite, enfocándose sólo en los factores clave que impiden el cumplimiento de los objetivos institucionales.




     La “teoría de razones financieras”. Consiste en la comparación de dos o más cuentas de los estados financieros, con la finalidad de examinar la información y buscar indicios o tendencias de riesgos financieros ocultos; de tal manera que esta estrategia permite simplificar las cifras de los estados financieros mediante la comparación histórica de estos e interpretar sus datos presentes para evaluar los proyectos de inversión de la institución. Mediante esta estrategia pueden identificarse factores de riesgo financieros, como inventarios excesivos que causan pérdidas por deterioro o caducidad de medicamentos, insumos o instrumentos médicos; exceso en activos fijos por encima de las necesidades de la institución de salud, que da lugar a un aumento en el costo de los servicios que presta y por ende una disminución de la rentabilidad de la organización; exceso de cuentas por cobrar y cuentas por pagar, que causan inmovilización de los recursos económicos; condiciones operativas por debajo de las instituciones con las que se compite (empresas) o que impiden el cumplimiento del mandato legal (instituciones públicas); y planificación y distribución incorrecta de la utilidad o del presupuesto, según sea la naturaleza de la institución.

 

     Para los efectos de una idónea estrategia financiera es importante que se tomen en consideración los análisis de rentabilidad de las inversiones, del circulante, del equilibrio económico-financiero y de los riesgos institucionales; se deben examinar la estructura y costos financieros. Es primordial que la administración defina las estrategias financieras a largo y corto plazos; las de largo plazo incluyen la inversión, estructura financiera y retención o reparto de utilidades; mientras que las de corto plazo conciben el capital de trabajo, financiamiento corriente y gestión del efectivo. Existen cuatro tipos de estrategias a largo plazo:

 


En el caso de las instituciones de salud privadas, el financiamiento permanente de la empresa es la que puede definir el resultado económico que es capaz de lograr, por lo que debe analizar su situación financiera para poder decidir si optará con mayor o menor riesgo, dependiendo del grado de aversión al riesgo de los inversores y administradores. En ese contexto, el financiamiento con deuda puede ser un ejemplo de una estrategia financiera, cuya opción es barata, ya que su costo está exento del pago de impuesto sobre utilidades, pero debe valorarse la probabilidad de incumplimiento con el pago del financiamiento y sus proveedores. Las estrategias financieras a corto plazo se circunscriben a lo siguiente:

 

1.     Capital de trabajo: Obedecen a la relación riesgo-rendimiento, que versa en tres estrategias básicas: agresiva, conservadora e intermedia.

2.     Financiamiento corriente: Implica la utilización de fuentes espontáneas de financiamiento que no tienen un costo explícito.

3.     Gestión del efectivo: Consiste en la reducción del inventario, tanto como sea posible, con el cuidado de no sufrir pérdidas por escasez de medicamentos e insumos. Acelerar los cobros, tanto como sea posible, sin emplear técnicas restrictivas, para no perder clientes o usuarios futuros.

Retardar los pagos, tanto como sea posible, sin afectar la reputación crediticia de la empresa o perjudicar el patrimonio de la institución pública.

 

Implementación y Evaluación

 

     Según Joaquín Moreno Fernández, en su libro Planeación Financiera (Fernandez, 2003) “la planeación financiera es una técnica que reúne un conjunto de métodos, instrumentos y objetivos con el fin de establecer, en una institución, pronósticos y metas económicas y financieras por alcanzar, tomando en cuenta los medios que se tienen y los que se requieren para lograrlas”. Para Rusell L. Ackoff (Ackoff, 1997), "la planeación es una clase especial de toma de decisiones que se distingue por tres peculiaridades, la primera consiste en que es una toma de decisiones anticipada; la segunda que es necesaria cuando el hecho futuro que se desea implica un conjunto de decisiones interdependientes, generando un sistema de decisiones (proceso), y la tercera en que es un proceso que se dirige hacia la producción de uno o más estados futuros deseados y que no es probable que ocurra a menos que se haga algo al respecto. D. Hampton (Hampton, 1968)divide la planeación en tres grandes bloques: a) misión-objetivos, b) estrategia y política, y c) toma de decisiones”.

     La planeación financiera permite establecer los objetivos estratégicos que la institución de salud desea alcanzar, en virtud del diagnóstico situacional que efectúe previamente y su interacción con el contexto económico y social en el que desarrolla sus actividades en materia de salud. Lo anterior significa que a partir de un análisis se pueden identificar las amenazas, oportunidades, fortalezas y debilidades que la institución presenta al desarrollar su operación y prestación de los servicios, para que pueda determinar y lograr sus objetivos.     El gestor financiero puede optar por objetivos enfocados a seguir un esquema sólido de asegurados y crecimiento en los ingresos; aumentar el número de servicios médicos que prestará la institución para incrementar su activo; ampliar el número de clientes o beneficiarios a los que se le ofrecerá el aseguramiento social; y tener presencia en los lugares donde los servicios sean más rentables o necesarios.

     También es importante que el análisis que efectúe la institución integre a los competidores o prioridades institucionales, clientes o usuarios, proveedores, bienes o servicios sustitutos, requisitos que el gobierno establece para su operación y tecnologías en los procesos de la institución. El análisis de la relación que tiene la institución con estos elementos, permitirá al gestor financiero identificar los aspectos débiles y los daños que pueden surgir en caso de que se materialicen riesgos financieros.

 

     Para estructurar una planeación financiera efectiva, es importante que el gestor financiero y las áreas administrativas de la institución de salud comprendan profundamente la estrategia, sobre todo los planes de crecimiento y el contexto competitivo en el que se va a operar. Asimismo, debe existir una proyección financiera basada en el historial administrativo–financiero de la institución para cotejar los estados financieros y el balance general de los años anteriores, con la finalidad de identificar los cambios y variables que deben considerarse para realizar los ajustes que permitirán, a la institución, prevalecer, crecer y ser competitiva.

 

 

     En el caso de las instituciones privadas de salud (empresas), la planeación de su presupuesto de egresos e ingresos se basa en el estado de resultados del ejercicio fiscal anterior, el cual contiene una interpretación técnico-financiera de los objetivos económicos, administrativos y comerciales que se alcanzaron, así como aquellos que no se cumplieron, se desglosan sus respectivos factores y se plantean las medidas que, a juicio del Consejo de Administración, debe implementar el Gerente o Director General para lograr la competitividad de la empresa y la generación de más activos.

     Para las instituciones públicas de salud, la planeación financiera no sólo obedece a las necesidades operativas, sino también a la consecución de los objetivos establecidos en el Plan Nacional de Desarrollo y el Programa Sectorial de Salud, de tal manera que intervienen el Órgano de Gobierno, Órgano de Vigilancia (Comisario Público) y el Director General, quienes a través del Marco Integrado de Control Interno (Federación, Auditoria Especial de Tecnologias de la Informacion, Comunicación y Control, 2014) y la implementación del Sistema de Control Interno Institucional, efectúan los análisis que permiten identificar y administrar los riesgos institucionales, para constituir una base de datos cuantitativos y cualitativos que ayudan, a la administración de la institución, a llevar a cabo sus procedimientos y servicios.

     En el marco de lo anterior, las instituciones públicas y privadas de salud desarrollan, a través de la planeación financiera, las actividades de corto y largo plazos, necesarias para proporcionar los activos de infraestructura, equipo, capital de trabajo, entre otros conceptos inherentes a la operación de carácter financiero, es decir, que se deben determinar dos actividades fundamentales, las cuales son el financiamiento y la inversión. Para tal efecto, es necesario analizar los estados financieros proyectados que presenten cifras por un periodo determinado, en el que la planeación de la institución visualice y determine lo que desea hacer, a través de la selección de los recursos futuros que la institución pretende obtener mediante las estrategias a implementar.

     Según Harold Bierman, en su obra Planeación Financiera Estratégica (Bierman, 1989) “los elementos de la planeación estratégica son la identificación de problemas y oportunidades; la fijación de metas y objetivos; el diseño de un procedimiento para hallar posibles soluciones o caminos para encontrar una solución; escoger la mejor solución; establecer procedimientos de control para comprobar los resultados de solución elegidos mediante la planeación financiera”.

 

     En consecuencia, podemos decir que la planeación financiera busca establecer la manera en que las instituciones de salud van a lograr sus metas y objetivos; asimismo, pretende la previsión de las necesidades financieras futuras para que las presentes puedan ser satisfechas en el marco de objetivos previamente establecidos.

     Desde el ámbito público, la salud toma una relevancia crítica, debido a los procesos de cambio (transición demográfica y epidemiológica) que hoy vive la población, asociados íntimamente al envejecimiento de la población y al creciente desarrollo de riesgos, relacionados con estilos de vida poco saludables, los cuales desembocan en un perfil epidemiológico dominado por enfermedades crónico-degenerativas, sin que se haya superado el rezago que se tiene de las enfermedades infecciosas.

Estos patrones de daños a la salud imponen retos en la manera de organizar y gestionar los servicios. Se requiere de un nuevo modelo integrado de promoción, prevención y atención a la salud, que brinde atención integral, oportuna y de calidad, dirigida al individuo y a la familia; asimismo, el desarrollo de estrategias diferenciadas, que fortalezcan y amplíen la lucha contra los riesgos sanitarios y favorezcan la cultura de la salud y el desarrollo de oportunidades para elegir estilos de vida saludables, y adaptar los servicios de todo el sector a las nuevas necesidades, promoviendo altos niveles de calidad, seguridad y eficiencia.

     La integración de planes y programas de salud brinda la oportunidad de priorizar, organizar y asignar los recursos necesarios para la operación de servicios de salud pública y la rendición de cuentas.

     En el sistema de salud, la planeación tiene como fin último la promoción, mantenimiento y mejora continua de la salud de toda la población, a través de políticas y programas de salud pública basados en evidencia científica, que incidan en los factores que afectan y combatan la inequidad, en un marco de participación social y de respeto a los derechos de las personas. Además, la planeación es una herramienta que permite intervenciones poblacionales que derivan de las funciones esenciales en salud, como son: la participación social y refuerzo del poder; regulación y fiscalización en salud pública; evaluación y promoción del acceso equitativo de la población a los servicios de salud necesarios; desarrollo de recursos humanos y capacitación en salud pública; garantía de calidad de los servicios de salud individual y colectiva; capacitación de gestión para organizar sistemas y servicios de salud; monitoreo y análisis de la situación de salud de la población; vigilancia de la salud, investigación y control de riesgo y daños en salud; promoción de la salud; desarrollo de políticas y planes que apoyen los esfuerzos individuales y colectivos en salud pública y contribuyan a la rectoría sanitaria nacional.

 

CONCLUSIÓN.

 

     A través de las acciones de control, los gerentes financieros buscan: mitigar el riesgo que implica determinar acciones para erradicarlos; transferir el riesgo que consiste en enviar a otra persona el riesgo, ya sea mediante protección, aseguramiento y diversificación; asumir el riesgo, que versa en tomar la decisión de aceptar el riesgo en virtud de su baja probabilidad de ocurrencia y su débil impacto financiero.

     En otro orden de ideas, los instrumentos financieros utilizados principalmente en las instituciones privadas y públicas para administrar los riesgos financieros son:

§  Forwards. Consisten en contratos que conllevan la obligación de comprar o vender una cierta cantidad y calidad preestablecida de un bien o activo subyacente en una fecha, lugar y precio fijados el día en el que se pacta el contrato.

§  Futuros. Son contratos parecidos a los anteriores, pero tienen la característica de emisión y de operación más estandarizada.

§  Opciones. Son contratos que reconocen el derecho, más no la obligación, de comprar o vender un activo a un precio determinado en un periodo determinado.

§  Warrants. Implican contratos que otorgan un derecho similar a las operaciones, pero que se distinguen por el emisor, plazo, utilización y algunas otras características.

§  Swap. Es el intercambio de un activo por otro, como divisas o deuda.

 

     En conclusión, el diagnóstico situacional debe considerarse como una investigación de tipo cuantitativo y cualitativo que permite, al gestor financiero, conocer el contexto financiero en el que se encuentra la institución, de manera que pueda identificar los riesgos financieros, sus factores, posibilidad de materialización y grado de impacto en la institución, para poder administrarlos y controlarlos mediante una planeación estratégica oportuna, utilizando las estrategias que se abordaron en la presente unidad.

 

     Por último, existen algunos criterios que pueden ayudar para que la administración de una institución de salud pueda medir la efectividad financiera, a través de indicadores financieros como la razón rápida, que permite medir la liquidez de una institución y su capacidad de pago; y el flujo de efectivo, que permite medir la diferencia que existe entre el ciclo operativo y el ciclo de pagos, siendo el primero el promedio de tiempo transcurrido en días en que el inventario es vendido a crédito más el promedio en días en que las cuentas por cobrar se convierten en efectivo, mientras que el segundo es el promedio de tiempo transcurrido en días en que se presentan salidas de efectivo para el pago de las cuentas por pagar a proveedores.

     En conclusión, las estrategias financieras son herramientas que permiten, a la administración de una institución de salud, examinar su situación financiera para identificar los factores económicos que impiden su preservación o crecimiento institucional. Por lo anterior, a través de una planificación financiera, la institución intenta revertir estos factores y emprender acciones que le permitirán alcanzar la competitividad que desea, con base en sus objetivos institucionales.

 

REFERENCIAS

 

o   Ackoff, R. L. (1997). Un Concepto de Planeación para las Empresas. Mexico: Limusa.

o   Bierman, H. (1989). Planeación Estrategica. Mexico: CECSA.

o   Castro, A. M. (2014). Planeación Financiera. México: Patria. Obtenido de http://www.paginaspersonales.unam.mx/app/webroot/files/1613/Asignaturas/1819/ Archivo2.4240.pdf

o   Federación, A. S. (Febrero de 2014). Auditoria Especial de Tecnologias de la Informacion, Comunicación y Control. Obtenido de Marco Integrado de Control Interno: https://www.asf.gob.mx/uploads/176_Marco_Integrado_de_Control/Marco_Integrad o_de_Cont_Int_leyen.pdf

o   Federación, A. S. (s.f.). Guía de Autoevaluación de Riesgos, Sector Publico. Obtenido de Auditoría Especial de Tecnologías de Información, Comunicación y Control: https://www.asf.gob.mx/uploads/177_Guias_Tecnicas/Guia_de_Autoev_de_Riesgo s_en_el_Sec_Pub.pdf

o   Fernandez, J. M. (2003). Planeación Financiera. En C. Continente. México: CECSA.

o   Hampton, D. (1968). Administración. McGraw-Hill.

o   México, J. d. (Febrero de 2016). Diario Oficial de la Federación. Obtenido de Estatus Orgánico del Hospital Juárez de México: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/regla/n473.pdf

o   Ortega, A. C. (2008). Introduccion a las Finanzas. Madrid, España: McGraw- Hill.

o   Pública, S. d. (Febrero de 2016). Diario Oficial de la Federación. Obtenido de Acuerdo por el que se Emiten las Disposiciones y el Manual Administrativo de la Aplicacion General en Materia de Control Interno: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/174036/acuerdo-disposiciones- manual-CI.pdf

o   Republica, G. d. (Febrero de 2013-2018). Diario Oficial de la Federación. Obtenido de Programa Sectorial de Salud: http://www.conadic.salud.gob.mx/pdfs/sectorial_salud.pdf

o   Setzer, G. O. (2003). Administración Financiera. En Richmond. Estados Unidos, Texas: McGraw-Hill.

o   Unión, H. C. (Febrero de 1917). Dario Oficial de la Federación. Obtenido de Constitución Politica de los Estados Uidos Méxicanos: https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/CPEUM.pdf

o   Union, H. C. (Febrero de 2018). Diario Oficial de la Federación. Obtenido de Ley General de Contabilidad Gubernamental: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGCG_300118.pdf

o   Unión, H. C. (Febrero de 2018). Diario Oficial de la Federacion. Obtenido de Ley de Planeación: https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LPlam.pdf

o   Unión, H. C. (Febrero de 2018). Diario Oficial de la Federación. Obtenido de Ley Federal de Entidades Paraestatales: https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LFEP.pdf

o   Unión, H. C. (Febrero de 2023). Diario Oficial de la Federación. Obtenido de Ley Organica de la Administración Publica Federal: https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LOAPF.pdf



 

Comentarios

Entradas populares de este blog

CONVERGENCIA PÚBLICO-PRIVADA EN LA GESTIÓN DE RIESGOS - ENTREGABLE 1 - AVANCE

CONVERGENCIA PÚBLICO-PRIVADA EN LA GESTIÓN DE RIESGOS