APLICABILIDAD DE LA RESILIENCIA EN DIFERENTES SECTORES ECONÓMICOS EN MÉXICO.

 

 





GESTION DE RIESGO

DOCTORADO

 

 

CONTINUIDAD Y SOSTENIBILIDAD OPERACIONAL EN LAS ORGANIZACIONES.

CURSO

 

 

APLICABILIDAD DE LA RESILIENCIA EN DIFERENTES SECTORES ECONÓMICOS EN MÉXICO.

UNIDAD 1

 

ENTREGABLE 1

ACTIVIDAD

 

 

María Jesús Morales Velázquez

ACTORA

 

 

 

 

MARZO DEL 2026.

APLICABILIDAD DE LA RESILIENCIA EN DIFERENTES SECTORES ECONÓMICOS EN MÉXICO.

 

INTRODUCCIÓN.

 

     Cuando hablamos mucho de “resiliencia”, y cuando observamos qué significado se da a este término cuando se emplea como un atributo de una organización, una empresa u otro tipo de institución, vemos que diferentes fuentes lo interpretan de distintas maneras.

     Los académicos del lenguaje encontrarán que el diccionario de la Real Academia Española recoge dos definiciones de la palabra “resiliencia”:

o   Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.

o   Capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido.

 

     Por lo anterior, podemos señalar que las organizaciones son sistemas (según el mismo diccionario, “conjuntos de cosas que relacionadas entre sí ordenadamente contribuyen a determinado objeto”), la resiliencia de las organizaciones podríamos entenderla como la capacidad de una organización para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometida; pero siendo objetivo, esta definición genera un problema cuando la aplicamos a un sistema complejo como es una organización.

     El problema tiene que ver con lo de “recuperar su estado inicial”, ya que, para empezar, es muy difícil saber si un sistema complejo ha vuelto exactamente al mismo estado en que estaba antes de sufrir una perturbación. Como ya hemos señalado en varias ocasiones, los sistemas complejos se caracterizan por comportamientos emergentes y no lineales, donde las relaciones causa-efecto no son evidentes. Recordemos también el “efecto mariposa” de Lorenz: diferencias imperceptibles en las condiciones iniciales de dos sistemas complejos aparentemente iguales pueden provocar que los futuros de esos dos sistemas sean muy diferentes. Pues lo mismo sucede cuando comparamos el estado de una organización antes y después de haber sufrido una perturbación. Aunque nos parezca que hemos vuelto al punto de partida puede que realmente no sea así.

 

DESARROLLO

 

    Es aquí donde se reconoce de forma notoria labor destacable de Stephanie Duchek (Duchek S. , 2019), ya que ella diferencia tres tipos de componentes (o capas) de la resiliencia de las organizaciones: a) una sucesión de acciones que componen un proceso a través del cual la organización anticipa, responde y se adapta a los cambios; b) unas capacidades que las organizaciones necesitan cultivar para que cada una de las etapas de ese proceso se desarrolle con éxito; y c) unos factores contextuales que modulan esas capacidades.

     En primer lugar, para Duchek una organización es resiliente cuando responde de manera eficaz frente a eventos adversos no solo después de que estos hayan sucedido (acción reactiva), sino también antes de que estos ocurran (acción anticipatoria) y mientras estos están sucediendo (acción concurrente), entendiendo la resiliencia como un proceso a través del cual una organización anticipa amenazas potenciales, hace frente de manera efectiva a eventos adversos y se adapta a condiciones cambiantes.

     En segundo lugar, bajo las tres etapas del proceso de la resiliencia subyacen una serie de capacidades que las organizaciones necesitan para que cada una de esas tres etapas (anticipación, afrontamiento y adaptación) se desarrolle con éxito.

o   La primera de esas etapas —la anticipación— requiere que la organización sea capaz de observar acontecimientos internos y externos, identificar acontecimientos críticos y amenazas potenciales y, en la medida de lo posible, prepararse para eventos inesperados.

o   La segunda de las etapas, el afrontamiento intencionado de las situaciones críticas a las que se enfrenta la organización, exige que esta sea capaz de aceptar el problema de que se trate y de desarrollar e implementar soluciones eficaces.

o   La tercera de las etapas del proceso de resiliencia —la adaptación una vez han pasado esas situaciones críticas—, las organizaciones necesitan, sobre todo, reflexión y aprendizaje, y capacidades de cambio. Desde esta perspectiva Duchek habla de la resiliencia de las organizaciones como una meta-capacidad —una capacidad compuesta por otras capacidades— que permite el logro exitoso de las tres etapas del proceso de resiliencia.

     Por último y, en tercer lugar, si continuamos descendiendo, en la base del modelo nos encontraremos con que todas esas capacidades que subyacen a las tres etapas del proceso de resiliencia dependen, a su vez, de varios factores contextuales entre los que destacan la base de conocimientos y los recursos de la organización, los recursos sociales de las personas que la forman y los criterios con que están asignados poder y responsabilidades. En concreto, Duchek argumenta que los conocimientos y los recursos de que dispone la organización facilitan la anticipación de acontecimientos críticos, el afrontamiento y la adaptación; los recursos sociales de sus miembros favorecen, sobre todo, su capacidad de afrontamiento; y una distribución del poder en base al conocimiento y la experiencia de las personas, junto con responsabilidades compartidas, facilitan la adaptación de la organización.

 

     Mientras para Hillmann y Guenther (Hillmann, 2021); el concepto de resiliencia es considerado como muy prometedor para explicar la supervivencia de las organizaciones y mejorar a pesar de las adversidades, definiendo a la resiliencia, como una habilidad, un proceso un enfoque, comportamiento, una característica o simplemente una combinación de estos termino. La habilidad de resiliencia puede ser fundamental en la actualidad de cualquier empresario que se desenvuelva en el contexto actual.

     Con lo cual se destacaría que las organizaciones más resilientes son más capaces de conservar recursos y capacidades cruciales, lo que les permite mantener una ventaja competitiva a lo largo del tiempo. La capacidad de las organizaciones resilientes para establecer y mantener vínculos sólidos con grupos de interés importantes, como clientes, proveedores y empleados, es otro factor. Las organizaciones resilientes se adaptan mejor a los cambios en el entorno empresarial y mantienen altos niveles de rendimiento a lo largo del tiempo mediante el establecimiento de relaciones sólidas y de confianza.

 

     Mientras que para la ISO 22316 (2017), la resiliencia organizacional se refiere a la capacidad de una organización para absorber y adaptarse a un entorno cambiante, ya que tiene como objetivo es ayudar a las organizaciones a anticipar, prepararse, responder y recuperarse de cualquier disrupción, sin importar su gravedad, para poder superar los eventos adversos.

     Asi mismo la ISO 22316 (2017) sintetiza que la resiliencia organizacional va más allá de reaccionar de forma defensiva ante las crisis, debiendo Incluir estrategias proactivas, procesos de mejora continua y una cultura orientada a apoyar el desarrollo sostenible de la organización; y para obtener lograr esto se debe de contar con los siguientes elementos:

·       Adaptabilidad y flexibilidad, ya que puede ajustar sus operaciones en respuesta a circunstancias cambiantes, ya sean internas o externas.

·       Mitigación y gestión de riesgos, debe de incluir la identificación, evaluación y gestión de riesgos para reducir su impacto en las operaciones de la organización.

·       Continuidad del negocio, siendo su función es limitar y controlar los posibles impactos en las actividades prioritarias de la organización durante y después de una interrupción.

·       Resolución de problemas, se deben adoptar la innovación y la resolución creativa de problemas para navegar los desafíos y transformar las disrupciones en oportunidades de crecimiento.

·       Cultura organizacional, debe estar profundamente vinculada a la cultura de la organización. Requiere cultivar una mentalidad proactiva y resiliente entre empleados, líderes y socios, basada en el principio de colaboración.

·       Enfoque en el cliente y gestión de la reputación, se debe ser resiliente y estar preparado para cualquier eventualidad actúa como un escudo protector en tiempos de crisis, fortaleciendo la capacidad de la organización para mantener la confianza y lealtad de los clientes, conservar el apoyo de las partes interesadas y prosperar a pesar de la disrupción.

 

     Revisaremos el concepto de resiliencia, desde diversas perspectivas, lo que nos permitirá entender la pertinencia de utilizarlo o cobrar mayor conciencia de su significado. Se recuperará la concepción de sostenibilidad y sistemas socioecológicos para establecer una relación entre estos, analizar las estrategias socioecológicas y finalmente plantear algunas consideraciones respecto de las acciones de grandes empresas.

     El concepto de resiliencia proviene originalmente de una concepción física de la materia, ya que, al analizar la estabilidad de los sistemas ecológicos, explica que a partir de los cambios que ocurren en algún sistema de la naturaleza aparecen nuevas formas de atracción, es decir ocurre el establecimiento de nuevas formas como resultado de los cambios ocurridos y de las variables o los estímulos externos de la naturaleza.

     A partir de los análisis que el autor presenta acerca de los comportamientos de distintas especies de la naturaleza, menciona que distinguirá dos tipos de comportamiento en ella. El primero es en relación con lo que llama estabilidad que es la capacidad de un sistema para volver a un estado de equilibrio tras una perturbación temporal. También ha mencionado en sus trabajos que existe otra propiedad, denominada resiliencia, que es la persistencia de los sistemas y de capacidad para absorber cambios y perturbaciones y seguir manteniendo las mismas relaciones entre poblaciones o variables de estado.

 

     Para Holling (Crawford S. Holling, 2001), cuanto más homogéneo sea el entorno en el espacio y tiempo, más probable es que el entorno tenga pocas fluctuaciones y poca resiliencia. A una mayor diversidad de especies y a una mayor dispersión espacial existe una mayor resiliencia. Para el autor, la resiliencia en los sistemas ecológicos se mide en relación con la no extinción del sistema. Una característica más de la resiliencia es que es una adaptación o reacción ante acontecimientos inesperados. También asocia la resiliencia con la necesidad de persistencia y concluye que la resiliencia es una capacidad cualitativa en donde los sistemas tengan la capacidad de absorber y acomodar acontecimientos futuros.

     En el ámbito organizacional, que es el que se pretende analizar, la resiliencia organizacional es vista como “el resultado de procesos que ayudan a las organizaciones a mantener los recursos de una forma suficientemente flexible, sostenible en el tiempo, almacenable, convertible y maleable para evitar las tendencias menos adaptativas y hacer frente de manera positiva a lo inesperado” (Meneghel, 2013) .

 

     En la mayoría de los estudios, se menciona que la resiliencia organizacional no tiene un marco teórico claro, y que las nuevas conceptualizaciones acerca de la resiliencia organizacional giran en torno a la idea de manejar o responder favorablemente a sucesos inesperados para mantener la supervivencia, incluido el aspecto de adaptación que permite a las empresas salir fortalecidas de las crisis. (Duchek, 2020) y (Dzingirai, 2024) señalan que no hay un consenso respecto de qué significa resiliencia y qué elementos contiene. Sin embargo, en el campo organizacional está enfocada en las respuestas de las organizaciones a amenazas externas, la confiabilidad organizacional, la fortaleza de los empleados y la adaptabilidad a modelos comerciales que reducen la vulnerabilidad de las cadenas de suministro.

 

     Mhlanga (Dzingirai, 2024) ,afirma que diversos autores han planteado que la resiliencia organizacional está asociada con la formulación e implementación de estrategias que promueven la revitalización del desempeño organizacional frente a las amenazas.  A partir de un estudio bibliométrico, indica que se ha intensificado el interés de los investigadores por ver la resiliencia organizacional desde el ámbito de la gestión estratégica y la identifica como la capacidad para administrar acontecimientos perturbadores y aplicar propuestas operativas; responder a las crisis y mejorar el rendimiento de las empresas; mantener la competitividad y adaptarse a la rápida evolución de los mercados; equilibrar el aprendizaje con la necesidad de responder al cambio; identificar estrategias específicas que mejoren la capacidad de recuperación y el aprendizaje organizacional desde múltiples perspectivas.

 

     De acuerdo con Ostrom (Ostrom, 2009), los sistemas socioecológicos son la concepción de que los grupos humanos forman parte de la naturaleza en un sistema de interacción de variables entre medio ambiente y sociedad, dichos sistemas están integrados por cuatro subsistemas:

§  Sistemas de recursos (Resource systems): Es el contexto general, como un bosque, una cuenca hidrográfica, un lago o una pesquería.

§  Unidades de recursos (Resource units): Son los recursos específicos que se extraen o utilizan dentro del sistema, como los árboles, el agua, el pescado o la fauna silvestre.

§  Sistemas de gobernanza (Governance systems): Son las instituciones, reglas y normas que definen quién puede usar el recurso, cómo se usa y cómo se monitorea.

§  Usuarios (Users): Son las personas o grupos humanos que interactúan con el sistema, lo explotan, lo gestionan y toman decisiones sobre él.

 

     Aterrizando en mi país Mexico, la economía ha mostrado resiliencia ante un entorno internacional caracterizado por elevada incertidumbre comercial y financiera; destacando el crecimiento de los ingresos laborales y los bajos niveles de desempleo han sido pilares fundamentales para mantener el dinamismo del consumo privado, así como el aumento en el cumplimiento de las normas, lo que ha permitido que las exportaciones mantengan dinamismo y continúen aportando al crecimiento:

 

     En materia fiscal, la gestión de las finanzas públicas y de la deuda ha sido consistente con las metas fiscales orientadas a reducir gradualmente el déficit y estabilizar la deuda como proporción del PIB; con esto se pudo consolidar un marco fiscal de mediano plazo que permita preservar la sostenibilidad de la deuda y proteger el espacio para la inversión   pública estratégica y prioridades sociales.

     En el ámbito social, se reconoce avances relevantes en pobreza multidimensional y pobreza extrema; fortalecimiento el ingreso laboral de forma real, al dinamismo del empleo formal y a la expansión de los programas sociales, identificando como eje estratégico la transformación productiva del país (México), orientada a aumentar el valor agregado nacional, cerrar brechas de infraestructura y fortalecer encadenamientos productivos locales, con el objetivo de elevar el crecimiento potencial y reducir vulnerabilidades externas.

     En materia energética y climática, el estudio destaca la importancia de ampliar infraestructura y reducir cuellos de botella para aprovechar el potencial del país en energías renovables, fortalecer la seguridad energética y apoyar el desarrollo industrial.

     Reconocer los avances en la simplificación de trámites, la interoperabilidad entre dependencias y la digitalización de procesos fiscales y aduaneros, lo que ha permitido mejorar la eficiencia recaudatoria, reducir espacios de evasión y agilizar el comercio exterior.

     Asimismo, el fortalecimiento de la infraestructura digital y la adopción de tecnologías emergentes, incluida la inteligencia artificial, pueden impulsar sectores de mayor complejidad tecnológica, como semiconductores, equipo de cómputo y manufacturas avanzadas; buscando elevar el contenido tecnológico de las exportaciones y consolidar ecosistemas nacionales de innovación. Esto permitirá impulsar las industrias de servicios digitales elevando el crecimiento potencial, con ello la integración de México en estas cadenas de valor ofrece oportunidades para diversificar la estructura productiva y elevar el contenido nacional de las exportaciones.

 

     Ejemplo muy marcado es lo sucedido (en México) durante el periodo 2018-2024, donde se vio el desempeñó importante en la capacidad de las empresas para afrontar desafíos. A pesar de la falta de programas de apoyo específicos durante lo desarrollado en el periodo claro asunto la pandemia; esta falta de apoyo para las empresas en momentos de crisis subraya la importancia de una política fiscal capaz de proteger el tejido empresarial durante situaciones excepcionales. También es cierto que se priorizó el largo plazo a través del estímulo a la demanda agregada. Debe considerarse una mayor flexibilidad en la aplicación de políticas fiscales para garantizar la supervivencia de las empresas en tiempos de crisis.

     La decisión de impulsar la demanda agregada en vez de otorgar estímulos fiscales implicó costos, como el cierre de empresas durante el periodo de aislamiento; a largo plazo, aquellas que fueron resilientes se beneficiaron del estímulo al consumo y la inversión pública. El aumento en el gasto público, especialmente en infraestructura y programas sociales, aumentó la demanda agregada y fomentó la creación de empleo. Sin embargo, lo anterior no soslaya que las empresas establecidas en México enfrentaran diversos desafíos, entre ellos la falta de políticas fiscales que fomentaran la diversificación económica y generaran un ciclo virtuoso de inversión, empleo, bienestar y crecimiento.

     Es indudable que los costos de la pandemia podrían haberse distribuido de manera diferente al apoyar más el tejido empresarial a través de estímulos fiscales; sin embargo, se optó por enfocarse en la efectividad empresarial y estimular la demanda agregada como una vía indirecta para respaldar las empresas, con el reconocimiento de que siempre habría costos inevitables. En esta prueba, se priorizó la creación de un mercado interno fuerte y en crecimiento como el mejor estímulo para las empresas, pues esto traería ganancias sostenibles si se fortalecían las capacidades empresariales. (Pureco, 2025)

 

     El panorama económico de México está lleno de emoción lo cual demuestra la resiliencia en sus recursos económicos frente a los desafíos económicos globales, sino que también destaca su creciente atractivo.

     Los compromisos de inversión sustanciales subrayan los sólidos fundamentos económicos de México y la confianza de los inversores en su potencial de crecimiento, esto lo podemos ver en sus sectores diversificados, particularmente:

o   Energía Limpia: México aún no ha aprovechado completamente su potencial para la energía solar y eólica barata y limpia. Estas fuentes renovables son esenciales ya que contribuyen al desarrollo sostenible y al mismo tiempo reducen la dependencia de los combustibles fósiles.

o   Manufactura: México sigue siendo un centro para la manufactura debido a sus costos laborales competitivos y su proximidad a EE.UU., lo que lo hace ideal para las empresas que buscan relocalizar sus operaciones.

o   Industria Automotriz: Este sector continúa siendo un pilar importante de la economía mexicana, atrayendo inversiones significativas de fabricantes globales.

o   Tecnología y Servicios: Con una creciente fuerza laboral calificada, México está viendo un aumento en las inversiones en sectores de alta tecnología y servicios.

 

     Lo cual trae como consecuencia la creación de empleos y estabilidad económica, siendo importante destacar que se espera generar más y más oportunidades de empleo significativos contribuyendo así a la estabilidad económica y al desarrollo social, lo cual arrojaría las siguientes ventajas estratégicas como:

o   La proximidad al mercado estadounidense: La ubicación geográfica de México ofrece acceso rápido y eficiente al mercado más grande del mundo.

o   Una fuerza laboral calificada: La población joven y cada vez más educada de México es capaz de gestionar procesos modernos de manufactura y tecnología.

o   Acuerdos comerciales favorables: México tiene una amplia red de acuerdos comerciales que realzan su atractivo como una ubicación para negocios internacionales.

o   Infraestructura en desarrollo: Continuas mejoras en puertos, carreteras y telecomunicaciones facilitan las operaciones comerciales.

 

Sin olvidar los desafíos y consideraciones, como:

o   Seguridad: Algunas regiones del país siguen enfrentando problemas de seguridad que pueden afectar las operaciones comerciales.

o   Burocracia: Los procesos administrativos pueden ser complejos y requieren paciencia y conocimiento local.

o   Disparidades regionales: El desarrollo económico no es uniforme en todo el país, con algunas regiones ofreciendo más oportunidades que otras.

 

     Pero siempre siendo positivos y buscando el futuro económico de México con varios factores atractivos, por mencionar algunos:

o   Nearshoring: La tendencia global hacia la relocalización de cadenas de suministro beneficia a México debido a su proximidad a EE.UU.

o   Transición energética: Las inversiones en energía limpia están aumentando, posicionando a México como un posible líder en sostenibilidad.

o   Desarrollo tecnológico: El crecimiento en sectores de alta tecnología está creando nuevas oportunidades para inversiones de valor agregado.

(Gama, 2025)

 

 

CONCLUSIÓN.

 

     La capacidad de adaptación de los humanos frente a situaciones adversas, también conocida como resiliencia, es una herramienta poderosa de supervivencia para las personas.  En las empresas, a esta habilidad para resistir y adaptarse se le conoce como resiliencia organizacional y su implementación puede consolidar su sostenibilidad a largo plazo. Este concepto, va más allá de la gestión de crisis que sólo se enfoca en reaccionar ante problemas inmediatos; la resiliencia organizacional implica prepararse de manera proactiva para los desafíos futuros, en aras de garantizar la supervivencia de la compañía y su competencia para prosperar de forma duradera.

 

     El liderazgo resiliente es un elemento clave de la resiliencia organizacional. Los líderes deben ser capaces de inspirar optimismo y sobre todo confianza promoviendo una cultura organizacional que valore la adaptabilidad y la innovación. En una organización con capacidad de adaptación se fomenta una cultura de aprendizaje continuo donde una equivocación es una oportunidad para mejorar. Así, la flexibilidad operativa permite que la empresa ajuste sus procesos y estructuras con rapidez.

 

     Lo cual considero ha sido significativo para el aumento en la inversión en la economía de México, ya que los inversores y las empresas estando en condiciones de aprovechan estos desarrollos, encontrando vanguardia de los mercados con prosperidad y en rápido crecimiento, siendo crucial para el reconocimiento de las numerosas oportunidades que están surgiendo en México. Ya sea que esté considerando expansión, asociaciones o ingresar a nuevos mercados, comprender el robusto clima de inversión de México es vital para el éxito a largo plazo.

 

REFERENCIAS.

 

§  (2017). Obtenido de https://www.globalsuitesolutions.com/es/iso-22316-resiliencia-organizacional/

§  Crawford S. Holling. (2001). Understanding the complexity of economic, ecological and social systems. En Ecosystems (págs. 340-459). EUA. Obtenido de https://www.jstor.org/stable/3658800

§  Duchek, S. (2019). Resiliencia organizacional: una conceptualización basada en capacidades. Obtenido de https://www.researchgate.net/publication/330370557_Organizational_resilience_a_capability-based_conceptualization

§  Duchek, S. (2020). En O. R.-b. Conceptualization., Business Research, (Vol. 13, págs. 215-246). Obtenido de https://link.springer.com/article/10.1007/s40685-019-0085-7

§  Dzingirai, M. B. (2024). ibliometric Study on Organizational Resilience: Trends and Future Research Agenda. En International Journal of Corporate Social Responsibility (pág. 9:9). Obtenido de https://jcsr.springeropen.com/articles/10.1186/s40991-024-00098-8

§  Gama, G. (2025). Resiliencia Ecónomica. México. Obtenido de https://es.linkedin.com/pulse/la-resiliencia-econ%C3%B3mica-de-m%C3%A9xico-grupogamas-x0msc

§  Hillmann, J. &. (2021). Organizational Resilience: A Valuable Construct for Management Research? En International Journal of Management Reviews,.

§  Meneghel, S. y. (2013). El camino de la resiliencia organizacional,. En Una revisión teórica, Revista de Psicología (págs. 13-24). Obtenido de http://revistaaloma.blanquerna.edu/index.php/aloma/article/view/197

§  Ostrom, E. (2009). A General Framework for Analyzing Sustainability of Social-Ecological Systems 2009, . En Science. (Vol. 325, págs. 419- 422). Obtenido de https://www.science.org/doi/10.1126/science.1172133

§  Pureco, D. V. (2025). Coordinación de Teoría Económica y Economía Pública . En F. d. Economía. Cd.mx.: UNAM. doi:danielagp@economia.unam.mx

 

 

 

 

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